Aproximaciones a la labor política-social y docente-investigativa del Profesor Eusebio Hernández en la República neocolonial

Historia

 

Aproximaciones a la labor política-social y docente-investigativa del Profesor Eusebio Hernández en la República neocolonial

Approaches to the social-political and teaching-research work of Professor Eusebio Hernández in the neocolonial Republic

 

Esmely Sarduy Ruíz1* https://orcid.org/0000-0002-9902-8219
Daniel Rojas Tejeda2 https://orcid.org/0000-0003-0132-080X

 

1 Universidad de Ciencias Médicas de La Habana. Facultad "Manuel Fajardo". Cuba.
2 Universidad de Ciencias Médicas de La Habana. Facultad "Finlay-Albarrán". Cuba.

* Autor para la correspondencia: esmelys@nauta.cu

 

 


RESUMEN

La participación del doctor y profesor Eusebio Hernández Pérez en las gestas emancipadoras cubanas, unida a su brillante desempeño como científico y pedagogo constituyeron el pretexto inexcusable para desarrollar esta investigación. La aproximación a sus aportes en el ámbito científico-investigativo se evidencia en el desarrollo de métodos y técnicas en el servicio ginecobstétrico. En lo político-social se destacó su lucha y participación política en contra de los males que aquejaban a la Cuba neocolonial. Las fuentes bibliográficas empleadas fueron resultado de la revisión de la literatura histórica de la época, así como de otras investigaciones relacionadas con su vida y obra, documentos de archivo sobre su labor científica e indagaciones en instituciones históricas como la otrora Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, donde se establece hoy día, el Museo Histórico de las Ciencias "Carlos J. Finlay." El doctor Eusebio Hernández Pérez es un ejemplo imperecedero y un paradigma para las actuales y futuras generaciones. Supo conjugar su patriotismo con su demostrada pericia profesional, su bregar científico innovador, su artificio pedagógico e investigativo, su actuación cívica y su concepción social de la obstetricia, lo que lo ha conceptualizado muy merecidamente como el Padre de la Obstetricia cubana. Con la intención de conservar el legado de esta personalidad de la Ginecobstetricia e Historia cubanas, nos propusimos estudiar su labor política y social en los primeros lustros del siglo XX, donde sus proezas y logros más relevantes se ponen de manifiesto al investigar sobre su vida, su lucha patriótica y su obra científica e investigativa.

Palabras clave: doctor; científico; pedagogo; Cuba neocolonial; ginecobstetra.


ABSTRACT

The participation of doctor and Professor Eusebio Hernández Pérez in the Cuban liberating struggles, together with his brilliant performance as a scientist and pedagogue, established the inexcusable pretext to develop this research. The approach to his contributions in the scientific-research field is evident in the development of methods and techniques in the gynecological-obstetric service. His struggle in the political-social sphere, and political participation against the evils that afflicted neocolonial Cuba stood out. The bibliographic sources used were the result of a review of the historical literature of the time, as well as other investigations related to his life and work, archives on his scientific work and inquiries in historical institutions such as the former Royal Academy of Medical Sciences, Physical and Natural Sciences of Havana, where Carlos J. Finlay History Museum of Sciences is held today. Dr. Eusebio Hernández Pérez is an enduring example and a paradigm for current and future generations. He knew how to combine his patriotic feelings with his proven professional expertise, his innovative scientific struggle, his pedagogical and research artifice, his civic behavior and his social conception of obstetrics, which has very deservedly made him as the Father of Cuban Obstetrics. Aiming to preserve the legacy of this historical Cuban personality, significant obstetrician and gynecologist, we decided to study his political and social work in the first five years of the 20th century, where his most relevant achievements and feats are revealed when investigating his life, his patriotic struggle and his scientific and investigative work.

Keywords: doctor; scientific; pedagogue; Neocolonial Cuba; OB / GYN.


 

 

Recibido: 22/07/2019
Aprobado: 05/09/2019

 

 

INTRODUCCIÓN

Muchos fueron los próceres que con su contribución fraguaron un futuro digno para la Patria cuando todavía esta no era concebida como nación republicana. Algunos son muy conocidos dentro de los pasajes de la historia de Cuba, otros muchos, mencionados en algunos de los libros que nos vieron crecer, otros, poco citados, pero no olvidados.

Próceres de las luchas independentistas, hombres de ciencia o personalidades destacadas aportaron mucho y son reconocidas por su desempeño hasta estos tiempos; entre ellos, muchos no son lo suficientemente conocidos a pesar de su legado histórico. Tal es el caso del Dr. Eusebio Hernández Pérez, General de las Guerras de Independencia, luchador cívico, profesor titular de la Universidad de La Habana y Académico de honor entre otros reconocimientos recibidos en su prolífera vida de 80 años (18 de enero 1853 - 23 de noviembre 1933).

Esta investigación histórica se realizó para dar a conocer o recordar a una personalidad de la Patria y las Ciencias Médicas cubanas como fue el General y Profesor Eusebio Hernández Pérez, con vistas a potenciar el trabajo educativo integral que se desarrolla en los diferentes perfiles y carreras de la salud, para profesores y estudiantes, que permitan fortalecer valores como: la nacionalidad y el patriotismo y promover la investigación sobre el origen y desarrollo de la nación cubana, la consolidación de un pensamiento propio y la tradición patriótica, científica, cultural, solidaria e internacionalista del pueblo cubano.(1)

Con la intención de conservar el legado de esta personalidad de la Ginecobstetricia e Historia cubanas, nos propusimos estudiar su labor política y social en los primeros lustros del siglo XX, donde sus proezas y logros más relevantes se ponen de manifiesto al investigar sobre su vida, su lucha patriótica y su obra científica e investigativa.

 

REFLEXIONES

Luego del transcurso de más de cuatro siglos de dominio colonial español quedó un legado heterogéneo y contradictorio que determinó un lento proceso hasta el surgimiento de la nacionalidad cubana.

Para entonces se habían puesto de manifiesto los antecedentes históricos de su desarrollo como nación por las condiciones político sociales imperantes y las tres guerras de independencia del siglo XIX.

Sin embargo, un nuevo período determinado por los intereses específicos del expansionismo estadounidense, había sesgado un proceso interno contra el dominio español, próximo a materializarse en la Cuba de 1898. De ahí en lo adelante, el pueblo cubano comenzaría una nueva batalla para dejar de ser colonia de un nuevo inquilino, los EE.UU., a pesar de contar con la bandera del triángulo rojo y cinco franjas entre azules y blancas y el Himno de Bayamo compuesto por Perucho Figueredo.

Este período, se conoce como: República neocolonial, que tenía por delante una labor titánica para erradicar los males heredados del colonialismo ibérico, crear un sistema eficaz de salud pública, atender el desarrollo de la educación, eliminar la discriminación racial y de la mujer y establecer el sufragio universal, entre otros.

La nación cubana, para enfrentar los retos que suponían el período neocolonial y las condiciones adversas imperantes, no partía de cero. En su constitución histórica se había establecido un corpus ético-patriótico de muy sólida raigambre, que se mantendría elevado y constante para finales del siglo XIX con el ideario político-social de figuras promotoras del cambio histórico social que ameritaba el momento; hombres como Julio Antonio Mella, Juan Marinello y Eusebio Hernández, entre otros.(2)

Eusebio Hernández

Labor político-social

A inicios del siglo XX la República concebida en la adversidad de lo que significó el dominio colonial español aceleró todos los mecanismos necesarios que su práctica injerencista justificaba para llevar a cabo sus ambiciones. En ese entonces, la historia de Cuba había agregado a sus páginas las inmensurables pérdidas del Apóstol José Martí Pérez, tan tempranamente en combate del 19 de mayo de 1895, del Lugarteniente General Antonio Maceo el 7 de diciembre de 1896 y del General Calixto García Iñiguez, al frente de la Comisión que fue a entrevistarse con el Presidente estadounidense Mc Kinley en 1899, entre otros muchos patriotas.

El Dr Eusebio Hernández tuvo protagonismo en la redacción de la Ley de Sanidad del Ejército Libertador en la manigua y en muchas acciones combativas y políticas dentro de la República en Armas que le merecieron el grado de General de Brigada de Sanidad que le fuera otorgado por la Asamblea de Representantes del Cerro.

En esos años de fructífera vida, presentó y aprobó en 1900 la tesis de grado: "Rigidez anatómica del cuello uterino durante el parto" que había dejado inconclusa en 1894 para vincularse al movimiento independentista. Su pensamiento sobre el concepto social de la Obstetricia se pone de manifiesto al establecer la primera clínica de partos en Cuba con servicios totalmente gratuitos, con la ayuda de la señora Rosalía Abreu (hermana de Marta Abreu) para la adquisición de instrumental y mobiliarios necesarios que enfrentó muchas vicisitudes ya que las autoridades interventoras no admiten entregarle para este fin, uno de los muchos locales que poseían.(3)

Al frustrarse la República por la intervención norteamericana, mantuvo sus convicciones patrióticas, apoyó las causas más progresistas y combatió con todas sus fuerzas las tendencias anexionistas. Emplazó al gobierno interventor a definirse públicamente sobre la independencia de Cuba ante la política expuesta por el presidente William Mc Kinley el 5 de diciembre de 1899 en su mensaje al Congreso al referir: "La nueva Cuba, al levantarse de las cenizas del pasado, necesita estar sujeta a nosotros por lazos de singular intimidad y fuerza para asegurar su prosperidad duradera." Eusebio Hernández fue un acérrimo opositor a la Enmienda Platt.(4,5)

Comenzado el siglo XX sus compromisos políticos habían vuelto a encaminarse hacia la militancia activa y presidió el partido Unión Democrática, que dio cabida a autonomistas e independentistas. Eusebio Hernández se afanaba entonces por conseguir la unidad de todos los cubanos frente a la injerencia norteamericana y participó en el banquete llamado "De la Concordia", que unió en fraternal abrazo a revolucionarios y autonomistas.

Fue precandidato en el binomio Bartolomé Masó - Eusebio Hernández a la vicepresidencia de la República por el Partido Liberal en las primeras elecciones republicanas en el año 1902 en contraposición a la candidatura presentada por Don Tomás Estrada Palma.

Siempre solidario con los intereses de los obreros y campesinos, defendió la emancipación de la mujer, el derecho a la educación y a la salud gratuita. Abogó por la protección del niño y del anciano, la regulación del horario laboral y otras obras de mejoramiento social. Su avanzado pensamiento tiene coincidencia con los postulados incluidos en la conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, presentado en el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba en abril de 2016.(6)

En la República se destacó como luchador social. Repudió la posición del Presidente Tomás Estrada Palma y a pesar de no simpatizar con él, no apoyó a los liberales que se alzaron en agosto de 1906, porque creía que "era preferible un mal gobierno nuestro antes que otra intervención extranjera".

En 1907 pronuncia un discurso en el que exige la plena soberanía de Cuba y patentiza así su independentismo. Con esa postura patriótica evidenció desde tan temprana fecha, su consideración, muy similar a la del Doctor en Ciencias Pedagógicas Reimundo Quesada que expresó: "La geopolítica ha constituido, desde fines del siglo XIX, el esquema que soporta la política exterior estadounidense y que se reafirma en el tránsito del estado a su fase imperialista".(4)

En 1908 se convoca a nuevas elecciones y el Partido Liberal Histórico propone a José Miguel Gómez, para la presidencia y a Eusebio Hernández para la vicepresidencia, pero éste cede después su candidatura a Alfredo Zayas.

Su compromiso social y político orienta la crítica de la época. En su Manifiesto al país de 1912 alerta a la población sobre "la importancia del problema obrero". Señala hacia "el bohío campesino y la sucia habitación urbana, comentario de los 104 000 niños que se pierden cada cinco años". Para el campesino pide la entrega de tierras cultivables que posee el Estado y aplaude la prohibición del traspaso de éstas a manos extranjeras. Además, aboga por la liberación de la mujer "del yugo que el hombre le tiene impuesto".(6)

Sus investigaciones y su concepción del bienestar del hombre en sentido general, lo llevan a la introducción y desarrollo en Cuba de la Homicultura la cual sería conocida más tarde con el nombre de Puericultura. Su sagacidad le llevó a identificar aspectos de relevante importancia en la salud pediátrica de la época, la que identificó como: […] asociación creada con el fin altruista y patriótico de atender, en Cuba, al mejoramiento social, mediante el estudio científico de las múltiples causas de degeneración que perjudican a la especie humana (Anexo 1).

El desarrollo de la Homicultura pasaría a ser uno de sus grandes objetivos a desarrollar, la creación de una sociedad sería una manera de hacer crecer su trabajo ya iniciado, es por eso que entre sus grandes obras podemos apreciar un compendio titulado ¨La Homicultura en Cuba¨, publicada en el año 1910, tres años antes de la creación de la sociedad.(7)

En 1915-1916 se producen nuevas elecciones para la presidencia y el Partido Liberal postula a Alfredo Zayas. Eusebio Hernández apoya la reelección de Menocal a pesar de que se había declarado en contra de las reelecciones y es por este motivo duramente atacado en la prensa de la época.

En 1919, se asocia a Manuel Sanguily, Manuel Márquez Sterling y otros para fundar el Partido Nacionalista, que durante dos años fue al mismo tiempo antinjerencista y antimperialista, pero no lograron obtener un apoyo masivo, por lo que se produjo, paulatinamente su disolución.

El Partido Nacionalista constituye la esperanza de Eusebio Hernández en materia de partidos políticos, ya que no milita en ninguno otro hasta su muerte, aunque seguía de cerca la situación política del país. En 1910, al crearse la Academia de Historia, Eusebio Hernández es uno de sus miembros fundadores. También en este año fue elegido vicepresidente del Centro de Veteranos, institución a la que sirvió en diferentes épocas de su vida.(8)

Pocos libertadores conocieron como Eusebio Hernández las causas determinantes de nuestros males públicos, probablemente ninguno lo superó en la agudeza con que interpretó el problema económico y social. Abogó por la protección del niño y del anciano y también por una Ley de accidentes de trabajo y otras aristas para el mejoramiento social.(9) Por eso no asombra que esté al lado de Julio A. Mella en el Aula Magna de la Universidad de La Habana para apoyar la reforma universitaria en 1923.

Al inaugurar la Universidad Popular José Martí junto a Mella, le confió los magníficos resultados que podrían obtenerse para la sociedad cubana, y señaló la necesidad de reformas en la enseñanza y afirmó que "la Universidad Popular estaba llamada a un brillante porvenir en bien de la República".(10)

Este proyecto estudiantil que abría las puertas de la Universidad a la clase obrera para que disfrutara de los beneficios que proporciona la cultura, fue presentado en las clases del Dr. Eusebio Hernández, entre otros. Mella impartía Historia de la Humanidad e Historia de Cuba. A raíz de esta reforma llegó a apoyar grandes propósitos pues se identificó por su vínculo estrecho con los estudiantes universitarios y con las ideas progresistas del joven Mella.(8)

Eusebio Hernández desarrollaba su tesis sobre Homicultura, su gran pasión científico-social y acerca de la "profilaxis sexual", una osadía para aquellos tiempos. Confió en los magníficos resultados del Primer Congreso de Estudiantes del 15 al 28 de octubre de 1923 donde estuvo presente y en la fundación de la Universidad Popular José Martí, junto a Mella de la cual podría obtenerse de ella el mejoramiento de la sociedad cubana, y señala la necesidad de realizar reformas en la enseñanza universitaria.(11)

Ante el deplorable estado en el que se encontraba la Cátedra de Obstetricia con unas escasas 20 camas, en el Hospital Nuestra Señora de las Mercedes (hoy Hospital "Comandante Manuel Fajardo") el doctor decide no quedarse callado. Luchaba desde hacía muchos años para poder instalar su cátedra en el Pabellón de Maternidad e Infancia "Enrique Núñez", inaugurado en terrenos del Hospital General "Calixto García" en 1920.(12)

Cansado de que la solución no llegara, y aprovecha la situación creada en la Universidad, y al terminar una de sus clases en el Hospital Nuestra Señora de las Mercedes, tomó revolucionariamente con sus alumnos el pabellón materno infantil del Hospital "Calixto García", donde instala su cátedra.(13)

Este acto fue reconocido y legalizado por el presidente de la República, doctor Alfredo Zayas y por Ley el 15 de octubre de 1923 se crearon dos cátedras de Obstetricia con su clínica, caso que se daba por primera vez en la Escuela de Medicina.(8)

Así lo reflejaría el Dr. Julio Ortíz Pérez en sus memorias: "En 1923, y en los días de la revolución universitaria, logra para la enseñanza de la Obstetricia el entonces llamado Hospital de Maternidad. El cual presenta amplios servicios obstétricos".(12)

Desde aquel día la Facultad de Medicina dispuso de un material de enseñanza que duplicaba, por lo menos, el que hasta entonces se disponía. El Dr. Hernández dotó aquel Hospital de todos los adelantos necesarios. Fabricó el anfiteatro donde se daban clases de Obstetricia, las esterilizadoras que se utilizaron en el salón de operaciones, fundó un laboratorio y dotó a la Universidad de un Departamento de Rayos x.(9)

Más tarde, el 26 de marzo del año 1926, la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de Cuba -de la cual fue miembro- le confiere la alta distinción de ¨Académico Honorario¨(10) (Anexo 2).

Labor docente e investigativa

El Dr. Eusebio Hernández fue profesor de Obstetricia de la universidad habanera durante 30 años. Algunos de sus ex alumnos de Medicina lo recuerdan como excepcional profesor. El Dr. Aurelio Serra Pérez plantea: "Fue uno de los buenos profesores al que cuando se oía, el texto servía casi sólo para repaso. Era un pedagogo, no solo explicaba con claridad, sino que materialmente nos "incrustaba" la asignatura, repitiendo aquellos puntos primordiales…era algo teatral. Gozaba dando sus clases."(8)

El profesor Hernández destaca enseguida por la calidad de sus clases, en las cuales se denota un afán pedagógico gigantesco y una tendencia a la enseñanza útil y bella a la vez. Era cuestión de hacer las clases más didácticas, amenas y al mismo tiempo fáciles de captar por el alumnado. Recuerda a 50 años de aquel momento el Dr. Mario E. Dihigo, a su profesor el Dr. Eusebio Hernández: "La última hora de la mañana estaba dedicada a Obstetricia, sería más justo y más propio designar esta asignatura con el título de Poesía y Filosofía de los partos." Para el Dr. Hernández "todo era poético: las parturientas son blondas y frágiles francesitas de talle juncal y andar cadencioso"; la inserción del cordón umbilical se hace en la placenta "como el mástil de un bergantín que surca las encrespadas olas del mar bravío, en el momento del parto, el ano se entreabre como un rojo clavel".(8)

El Dr. Julio Ortíz Pérez rememora: "Estoy seguro de que no concebía la práctica médica solo como un vehículo para hacer enseñanza para los alumnos, llegar a Obstetricia y conocer al profesor Eusebio Hernández era como empezar una vida distinta. Sus lecciones estaban animadas de un carácter clínico entonces no frecuente, y constituía un atractivo extraordinario, dándose el caso excepcional de que los alumnos deseaban siempre que el Dr. Hernández prolongara el tiempo señalado para sus lecciones".(12)

Aportó a su época novedosas técnicas pedagógicas que dejaban atrás la memorización y el verbalismo. Sobre un maniquí que representaba a la mujer en estado de gestación explicaba a sus alumnos los mecanismos del parto. Con vulva de goma, los estudiantes podían practicar el tacto vaginal. Insistía en que para ser partero "hay que saber palpar; sin palpación no hay Obstetricia".(11)

Enseñó con minuciosidad los mecanismos del parto: el encajamiento, el descenso y la rotación interna. Por eso, el Dr. Ortíz al afirmar estas palabras dijo que "él nos trajo los métodos que modificaban el ejercicio de la práctica obstétrica: con él puede decirse que comienza la enseñanza de la Obstetricia en nuestro país".(12)

Entre la antología de libros e investigaciones de este gran hombre sobresalen:

"Progresos de la Obstetricia contemporánea en Francia. Enseñanzas del profesor Pinard" (1891); "Estudio clínico del fórceps en el estrecho inferior" (1891); "Tratamiento del Cáncer del útero grávido" (1893); "Diagnóstico del embarazo vesicular" (1895); "El parto consciente sin dolor" (1915); "Cirugía obstétrica de las estrecheces pélvicas" (1917); "Historia crítica de las pelviotomías. Estado actual, según la práctica del autor" (1922); "La sinfisiotomía en el tratamiento curativo de la insuficiencia pelviana" (1924). Su gran aporte a la historiografía cubana lo constituye su libro póstumo, "Dos conferencias históricas".(14)

Últimos momentos

En el año 1932, una vez más se manifiesta su desinterés personal al rechazar la presidencia del Partido Conservador. Finalmente, decide retirarse de la política para dedicarse del todo a la profesión médica y a su cátedra en la Universidad de La Habana.

Su última actividad pública fue la participación en el recibimiento y vigilia de las cenizas de Mella, el 29 de septiembre de 1933, donde, en su guardia de honor, junto al entonces joven Juan Marinello, se enfrentó a las fuerzas represivas del régimen. Al respecto escribiría Marinello después: "Rendía yo, con el General Eusebio Hernández, la última guardia a las cenizas de Mella. Los tiros que venían de la calle deshicieron en mil fragmentos las coronas que escoltaban la urna y aún me parece ver el gesto del general Hernández apartando con sobria dignidad las flores que caían sobre su pecho".(10)

Fallece en La Habana el 23 de noviembre de 1933 a los 80 años, víctima de un edema pulmonar agudo, producto de una salud debilitada en su lucha contra el cáncer. Fue velado en la Academia de Ciencias, pues el gobierno del presidente Grau San Martín hizo presiones para que las organizaciones estudiantiles de la época se negaran a que el Profesor Eusebio Hernández fuera velado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana como correspondía a esa personalidad, hecho que en algún momento debe ser reivindicado.

Con respecto a su muerte un periódico de la época comentó: "murió uno de los más conspicuos hijos de Cuba". El Dr. Eusebio Hernández, que fue en vida un ilustre médico, un valiente soldado de la revolución redentora, donde adquirió el grado de General y uno de los hombres de ciencia más destacados de América. Acá le vemos tendido en una caja metálica con la expresión serena de la muerte en el rostro, a este gran patriota que supo colaborar en la guerra y en la paz por el engrandecimiento de la Patria.(10)

Sus restos fueron sepultados en la Necrópolis de Colón de la ciudad de La Habana el 25 de noviembre de 1933 en un panteón familiar, sin los honores que merecía este insigne patriota cubano.

El 18 de enero de 2011, al cumplirse el aniversario 158 de su natalicio, sus restos fueron trasladados al Panteón de los Veteranos de las guerras de independencia en la necrópolis de Colón en La Habana, mediante una ceremonia solemne.(8)

En su honor el hospital materno de Marianao, antes Maternidad Obrera, la filial de la Facultad de Ciencias Médicas en Colón y una calle de esa ciudad llevan su nombre (Anexo 3). Hay bustos suyos en el parque de su ciudad natal y en "Maternidad Obrera" de Marianao. Su esfinge se encuentra en el Hospital Universitario "Calixto García", como homenaje eterno de un pueblo que sabe reconocer a un patriota y un cubano digno.

 

 

CONCLUSIONES

El doctor Eusebio Hernández Pérez es un ejemplo imperecedero y un paradigma para las actuales y futuras generaciones. Supo conjugar su patriotismo con su demostrada pericia profesional, con su bregar científico innovador, con su artificio pedagógico e investigativo, con su actuación cívica y con su concepción social de la obstetricia, lo que lo ha conceptualizado muy merecidamente como el Padre de la Obstetricia cubana.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Rodríguez Rodríguez ER, Navarro Agüero EM. Objetivos de trabajo del Partido Comunista de Cuba. En; Alma de la nación cubana. La Habana: Casa Editorial Verde Olivo; 2014.

2. Libro de Historia de Cuba (1492-1898). La Habana: Editorial Félix Varela; 2008.

3. Carbonell MA. Eusebio Hernández. La Habana: Editorial Guáimaro; 1939, t. II, p.72-3.

4. Quesada Romero R, Gálvez García LG, Miranda Crespo EH, Carmenate García AM, Argüeso Fernández PE. Introducción a la seguridad en el mundo actual. En: Seguridad Nacional y Defensa Nacional para los estudiantes de la Educación Superior. La Habana: Editorial Félix Valera; 2013.

5. López Civeira F, Loyola Vega O, Silva León A. La República. En: Cuba y su historia: Segunda parte La República (1899-1959). La Habana: Editorial "Félix Varela"; 2007.

6. Hernández E. "Manifiesto al país" Heraldo de Cuba. Mayo 1912;1(86):6.

7. Acta de Creación de la Liga Nacional Cubana de Homicultura. Archivo de documentos históricos de la Academia de Ciencias de Cuba. La Habana: Academia de Ciencias; 1927.

8. T-Serra Pérez A. Oración Anual Dr. Eusebio Hernández. Pub. Ofic. Historiador de la Salud Pública, La Habana, 1953. En: Cepeda R. Eusebio Hernández. Ciencia y Patria. La Habana: Editorial Ciencias Sociales; 1991. p. 10.

9. Portuondo Pajón I. Dr. Eusebio Hernández: Verdadero hombre de ideas avanzadas. La Habana: Rev Haban Cienc Med [Internet]. 2008 [citado 29/09/2016];7(1):1. Disponible http://www.ucmh.sld.cu/rhab/rhcm_vol_7num_1/rhcm09108.htm

10. Hernández E. Manifiesto al país. Heraldo de Cuba XII. Noviembre 1923;1(307):1.

11. Delgado García G. Recopilación de trabajos de la oficina del historiador del Ministerio de salud pública. La revolución universitaria de 1923: su repercusión en los estudios de la Escuela de Medicina. Cuadernos de Historia de la Salud Pública. La Habana: Escuela Nacional de Salud Pública; 1983. p. 122-7.

12. Ortíz Pérez J. Oración Anual Dr. Eusebio Hernández. Pub Ofic. Historiador de la Salud Pública. La Habana, 1950. En: Rafael Cepeda. Eusebio Hernández. Ciencia y Patria. La Habana: Editorial Ciencias Sociales; 1950. p.10-2.

13. Ramírez Olivella J. Eusebio Hernández, hombre de ciencias. Rev Cubana Obst Ginecol. 1953;14(1):11-6.

14. Obtenido de los documentos personales del Dr. Eusebio Hernández Pérez. Dos conferencias históricas. (Libro póstumo). La Habana: Archivo de documentos históricos de la Academia de Ciencias de Cuba; 1926, 27 de Marzo.

 

 

Anexos

 

 

 

 

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener conflicto de intereses para la presentación de este trabajo.

 

Contribución de los autores

Esmely Sarduy Ruíz (concepción del trabajo para participar en concurso, investigación histórica, redacción y revisión, presentación al concurso).
Daniel Rojas Tejeda (Tutor del trabajo y revisión final del documento).

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