La operación cesárea en Cuba

HISTORIA

 

La operación cesárea en Cuba

Cesarean session in Cuba

 

Dr. C. Miguel R. Sarduy Nápoles, I Dra. Lisbet L. Molina Peñate, I Al. Grethell Tapia Llody, II Al. Claudia Medina Arencibia, II Al. Damayancy de la C. Chiong Hernández. II

I Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas. La Habana. Cuba.
II Facultad de Ciencias Médicas "Victoria de Girón". Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, Cuba. Movimiento de alumnos ayudantes Frank País García.

 


 

RESUMEN

En Cuba, la primera operación cesárea en madre muerta para el sabio bibliógrafo cubano don Carlos M. Trelles Govín (1866-1951), se practicó en La Habana en 1825, pero no se cita quien la realizó ni la fuente bibliográfica, documental o testimonial por la que conoció tan importante información. El presente trabajo tiene como objetivo dar continuidad a la historia de la cesárea. En este momento, la búsqueda se enclavó en nuestro país y los inicios de este tipo de operación. Se realizó un recorrido por las diferentes etapas de la cesárea en Cuba. Sobre todo, en los doctores que, en su tiempo, fueron vanguardias en la ciencia.

Palabras clave: Cuba; operación; cesárea; madre.

 


ABSTRACT

In Cuba, the first Cesarean section in a dead mother for the wise Cuban bibliographer, Carlos M. Trelles Govín (1866-1951), was practiced in Havana in 1825, but neither the person who made it nor the bibliographic, documentary or testimonial source was cited. for which he knew such important information. The present work aims to give continuity to the history of cesarean section. At this time, the search was enclaved in our country and the beginnings of this type of operation. A tour of the different stages of caesarean section in Cuba was made. Above all, in the doctors who, in their time, were vanguards in science.

Keywords: Cuba; operation; Caesarean section; mother.


 

 

INTRODUCCIÓN

La primera cesárea realizada por un médico cubano, según Vázquez Cabrera,1 fue la ejecutada por el Profesor de Obstetricia Eusebio Hernández Pérez (General que participó en las tres guerras del siglo XIX) (Fig. 1) el 12 de agosto de 1890, a las 4:30 horas, a su esposa en la Clinique D' Accouchements, Baudelocque, en París. En ese tiempo, después del fracaso de la Guerra Chiquita, cuando trabajaba como médico en el servicio del profesor francés Adolph Pinard de quien recibió merecidos elogios por sus habilidades quirúrgicas y múltiples pruebas de amistad basadas en la coincidencia de (Fig. 2 y 2A) realizó la intervención. Esta referencia aparece en una carta enviada el 23 de agosto de 1890 desde París, a su entrañable jefe y amigo Máximo Gómez, donde emocionado le cuenta los pormenores y la forma de nacimiento de su hijo.1

En Cuba, la primera operación cesárea en madre muerta para el sabio bibliógrafo cubano don Carlos M. Trelles Govín (1866-1951) (Fig. 3) se practicó en La Habana en 1825, pero no cita quien la realizó ni la fuente bibliográfica, documental o testimonial por la que conoció tan importante información.2

Resulta curioso que ni Trelles, ni tampoco el doctor Jorge Le Roy y Cassá (1867-1934), (Fig. 4) acucioso historiador de la Obstetricia cubana informen sobre ninguna otra llevada a cabo en todo el siglo XIX a pesar de contarse en La Habana con cirujanos tan destacados y audaces desde principios de la centuria, como los doctores Tomás Montes de Oca, Antonio Miyaya, Nicolás J. Gutiérrez Hernández (1800-1890), Fernando González del Valle Cañizo (1803-1899) y José Guillermo Díaz Marrero (1824-1874), entre otros, y obstetras de la calidad de Serapio Arteaga Quesada (1841-1888), Juan M. Sánchez de Bustamante (1818-1882), Manuel Valencia García (1831-1893), Gabriel Casuso Roque (1851-1923) y Eusebio Hernández Pérez (1853-1933), principalmente en la segunda mitad del siglo.3

 

DESARROLLO

El primer trabajo cubano sobre cesáreas fue la tesis doctoral presentada en 1855 en la Facultad de Medicina, de la Universidad de París, por el doctor Federico Gálvez Alfonso (1829-1889), después cirujano notable, con el título "De la operación cesárea", que constaba de 58 páginas.4

El Dr. Enrique Fortún André (1872-1947) (Fig. 5) fue el primer cirujano que practicó en Cuba la operación cesárea con éxito para la madre y el feto. 5 El Dr. Fortún fue profesor durante cinco décadas de Patología Quirúrgica en la Universidad de La Habana. La cesárea fue realizada en el año 1900 en el Hospital No. 1 de La Habana (actual Hospital "General Calixto García"), en honor al médico y a la ocasión, los padres de la criatura la nombraron Fortuna Cesárea Enriqueta, y a su bautismo asistió la fiel colaboradora de Martí en la emigración, Carmen Miyares, junto a sus hijas María y Carmen Mantilla. Publicó este importante caso en la revista Archivos de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana con el título "Operación cesárea", en el mismo año en que llevó a cabo la intervención quirúrgica. Al frente de esta institución "Clínica de Partos", así llamada entonces, estuvo la Dra. Teresa Mederos, pionera entre las comadronas facultativas, quien participó también en la primera operación cesárea practicada en Cuba.1,6

El doctor Le Roy Cassá, que además de haber sido la más importante figura de la bioestadística en Cuba y un incansable investigador de la historia médica de nuestro país, como notable obstetra, fue quien primero realizó la operación cesárea seguida de histerectomía, descrita por E. Porro en la Isla, la que llevó a cabo el 10 de agosto de 1900, ayudado por el también notable tocólogo doctor Ernesto de Aragón Muñoz, padre (1868-1920). El caso fue publicado con el título "Presentación de tronco. Ruptura uterina. Operación de Porro", en la revista Progreso Médico, 1900.6

La primera operación cesárea en gemelos en Cuba fue realizada el 3 de julio de 1906, en el Hospital General de Guanabacoa, la gestante presentaba evidentes signos de desnutrición, una severa escoliosis y grave estrechez pelviana, fue practicada por el doctor Gabriel Cubría Puig. Así nacieron Ángela Virginia y Máximo Gabriel Riera Rodríguez, hijos de Ángela y Ramón, modestos residentes guanabacoenses.7

Entre los cirujanos cubanos, de las dos primeras décadas del siglo XX, que más se destacaron en la práctica de la operación cesárea se encuentra el doctor Nicolás Gómez de Rosas (1870-1944), que publicó en 1908 "Nuevo caso de operación cesárea", "Pelvis justo minoracondroplásica, considerada la primera cesárea conservadora realizada en la Isla; "Nuevo caso de operación cesárea conservadora por pelvis oblicua sacro-coxálgica" (1911) y "Única observación de cesárea doble en Cuba" (1915).2

Por esas primeras décadas el obstetra que más habilidad demostró en la práctica de la cesárea fue el doctor Sergio García Marrúz, padre (1886-1947), quien publicó "La operación cesárea por el método del Dr. A. B. Davis. Pequeña incisión mediana supraumbilical" (1913), memoria que fue reproducida por la Revista de Ciencias Médicas de Barcelona y por la Semana Médica de Buenos Aires. Su estudio "Operación cesárea conservadora" (1915) lo presentó como trabajo de ingreso en la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana y su artículo "Dos casos de cirugía obstétrica. Operaciones cesáreas" (1921) también fue reproducido en la prensa extranjera. El doctor García Marrúz fue profesor titular de Obstetricia con su Clínica en la Universidad de La Habana, académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana y Ministro de Salubridad y Asistencia Social.2

El doctor José M. Ramírez Olivella muy hábil práctico de la cesárea y después profesor de Obstetricia con su Clínica por más de tres décadas en la Universidad de La Habana, publicó en 1921 en la primera versión de la Revista Cubana de Obstetricia y Ginecología su estudio "Nuevo método de aislamiento de la cavidad peritoneal en la cesárea abdominal", en el que utilizaba una compresa de goma y un protector elástico que había ideado para evitar la caída del líquido amniótico en la cavidad abdominal.2

La Revista Cubana de Obstetricia y Ginecología fue fundada y dirigida por el doctor José M. Ramírez Olivella (1891-1971) junto al doctor Ernesto R. de Aragón del Pozo (1892-…?). Esta publicación científica tuvo una frecuencia mensual y su existencia fue efímera pero brillante pues solo duró cuatro años (1919-1922).2

Los obstetras cubanos han aportado también diferentes métodos o variantes de técnicas foráneas a la operación cesárea; la primera fue la de los doctores Sergio García Marrúz, padre y Francisco Villalta Gandarilla (1896-?). Dada a conocer en 1933, era una cesárea segmento corpórea, lo que representaba una ventaja en los casos de placenta previa grave, con escaso desarrollo del segmento inferior, otra de sus ventajas constituía el buen aislamiento que se hacía de la cavidad peritoneal. El doctor Villalta Gandarilla fue por más de tres décadas profesor auxiliar de Obstetricia con su Clínica y director por muchos años, de la Escuela de Comadronas anexa a la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana.6

En 1941 el profesor Ramírez Olivella presentó una nueva técnica, que el mismo calificara como una variante del método de Michón y que realizaba en iguales indicaciones que con la técnica García Marrúz-Villalta, obteniendo con ambos procederes cubanos resultados parecidos. De estas dos técnicas se da amplia explicación en el segundo tomo de la formidable obra Obstetricia del profesor Ramírez Olivella publicada en La Habana en 1945 bajo la editorial UTEHA.6

Diez años más tarde el doctor Alfredo Sardiñas Ramírez (1913-?) en colaboración con los doctores Sergio García Marrúz Badía, hijo (1919-1982) y Humberto Sinobas del Olmo (1915-1989), daban a conocer una nueva técnica con microincisión baja estética longitudinal. En importante comunicación, en que se hace un detallado recuento histórico de las diferentes incisiones en la operación cesárea, fue presentada primero el 4 de octubre de 1951 en La Habana ante la Sociedad Cubana de Cirugía Plástica y Reconstructiva y unos días más tarde, el 13 del mismo mes y año, en el Primer Congreso Internacional de Técnica Operatoria celebrado en Ciudad México. Dicha memoria fue publicada en el Boletín del Colegio Médico de La Habana, volumen III, números 3 y 4, correspondientes a marzo y abril de 1952 con el título de "Microincisión baja estética longitudinal para la operación cesárea". Sobre esta técnica se han suscitado siempre disímiles comentarios acerca de su verdadera autoría.6

Los profesores García Marrúz Badía, Sinobas del Olmo, Ramírez Olivella, Álvarez Lajonchere, Ovies García, Farnot Cardoso, Cutié León, Cabezas Cruz y Águila Setién entre otras muchas importantes personalidades cubanas de la Obstetricia y Ginecología del período posterior a 1959 fueron reconocidos maestros de varias generaciones de médicos en la Universidad de La Habana y el Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana y consagraron su colaboración al desarrollo de la especialidad.6

En la actualidad Cuba no ha estado ajena al incremento de la operación cesárea que se reporta en el mundo. Las causas para esto son múltiples y se argumenta que la introducción de nuevas tecnologías y la interpretación de pruebas diagnósticas según los conocimientos actuales han influido. Pero también, en muchos países, la decisión para la realización de una cesárea se basa en la voluntad de pacientes y familiares y no responde a indicaciones propiamente científicas y esta liberalidad es otro de los factores que ha contribuido a que las tasas mundiales hayan aumentado a casi el doble en alrededor de 15 años soslayando los riesgos tanto maternos como fetales que se acrecientan cuando la vía del parto es la abdominal.

Cuba en 1990 reportó un índice de cesáreas de 19,45%, en 2004 alcanzó 34,5%.1

Según "un estudio realizado desde 1970 hasta 2011, la cesárea primitiva en Cuba ascendió de 3,7% a 30,4% lo que representó un incremento de 10 veces entre 1970 y 2012. Desde 2012 a 2016 el promedio de cesáreas se mantuvo en 30,5% y en 2017 se redujo a una tasa histórica de 18,3% coincidiendo con la mortalidad infantil más baja de la historia 4 X 1 000 nacidos vivos" señaló el Dr. C. Danilo Nápoles Méndez, miembro del Grupo Nacional de Obstetricia y Ginecología en una entrevista publicada en la prensa nacional cubana.*

Botella Llusiá 7 sentenció: "una operación que en la antigüedad parecía inalcanzable por su alta mortalidad, actualmente está siendo abusada". Y llegó a la conclusión siguiente: "Romper la trama de prejuicios, intereses y errores que están de este modo deformando la Obstetricia actual, requerirá no sólo un cambio en la educación y formación de los tocólogos, sino de toda la Sociedad."

 

CONCLUSIONES

La operación cesárea es una técnica que en los momentos actuales no está exenta de complicaciones y su utilidad es innegable ante una indicación precisa en beneficio de la madre y/o el feto; sin embargo, el uso indiscriminado de la misma, incrementa los riesgos de resultados adversos.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Vázquez Cabrera Juan. Cesárea. Análisis crítico y recomendaciones para disminuir su morbilidad. La Habana: Ecimed; 2010.

2. Trelles Govín C.M.: Contribución de los médicos cubanos a los progresos de la Medicina. La Habana: Imp. A. Dorrbecker; 1926.

3. Le Roy Cassá, J. Apuntes para la historia de la Obstetricia en Cuba. Anal. Acad. Cienc. Med. Fis. Nat. Habana.1903; 39: 336-374.

4. Trelles Govín, C. M. Bibliografía científica cubana. Ciencias Médicas. Vol. II. Matanzas: Imp. de Juan F. Oliver; 1919.

5. Lugones Botell Miguel. La cesárea en la historia. Rev Cubana Obstet Ginecol. 2001. 27(1).

6. Delgado G.G. Algunos aspectos históricos de la operación cesárea. Cuad Hist Salud Pub. 1998. 84:14-26.

7. Botella Llusiá José, Clavero Núñez José A. Tratado de Ginecología.14ª edición. Madrid: Ediciones Díaz de Santos; 1993.

 

 

Recibido: 15 de febrero de 2018.
Aprobado: 25 de marzo de 2018.

 

 

Miguel R. Sarduy Nápoles. Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas. La Habana. Cuba.
Correo electrónico: miguel.sarduy@infomed.sld.cu

 

 

* Danilo Nápoles Méndez. Doctor en Ciencias Médicas y miembro del Grupo Nacional de Obstetricia y Ginecología. "La cesárea una cirugía para realizar solo cuando sea necesaria." Periódico Granma. Cuba. No. 216. Año 54. Edición única. 10 septiembre de 2018. Pág. 8

 

 

Anexos

Fig. 1. Profesor Eusebio Hernández Pérez (1853 - 1933)
Tomado de: Fotocopia obtenida del patrimonio conservado en el Museo Municipal de Colón, provincia de Matanzas, Cuba.

 

Fig. 2. Foto del Profesor Adolphe Pinard en traje de oficial del ejército francés que dedicó al Profesor Eusebio Hernández Pérez.

 

Fig. 2A. Reverso de la foto anterior.
Tomadas de: Fotocopias obtenidas del patrimonio conservado en el Museo Municipal de Colón, provincia de Matanzas, Cuba.

 

Fig. 3. Dr. Carlos Manuel Trelles Govín (1866 - 1951)
Tomado de: www.ecured.cu/carlos_manuel_trelles#S.C3.ADntesis_biogr.C3.A1fica

 

Fig. 4. Dr. Jorge Le Roy y Cassá (1867 - 1934)
Tomado de: www.ecured.cu/jorge_le_roy_y_cass%c3%a1S.C3.ADntesis_biogr.C3.A1fica Il

 

Fig. 5. Dr. Enrique Fortún André (1872 - 1947)
Tomado de: https://www.ecured.cu/Archivo:Enrique_Fort%C3%BAn_Andr%C3%A9.jpg

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